Constantemente inconstante

     Procurando siempre avanzar e ir hacia adelante, me he dado cuenta que soy una persona constantemente inconstante     Que t...

  





 Procurando siempre avanzar e ir hacia adelante, me he dado cuenta que soy una persona constantemente inconstante

    Que todo empieza y nada termina, que enseguida se cansa de todo lo que con tanta felicidad empezó apenas unos días atrás.

    En mi caso no estamos ante una situación de inconstancia por inconsciencia. No. Pues soy consciente de ser inconstante. (Si no, no estaría escribiendo esto)

   Dicen que las personas inconstantes tienen dificultad para iniciar alguna actividad nueva pero sobre todo para mantenerla, también dicen que los inconstantes son muy creativos y tienen tantas ideas en la mente que les es imposible terminar ninguna porque enseguida quieren empezar una nueva.
   Cada cual tendrá su experiencia con la (in)constancia, y cada quién lo verá de una forma.
   Lo que a mi me pasa es lo siguiente: ¡Venga! Me digo. Voy a terminar el borrador de mi novela. Bien. Durante unos días, tal vez semanas, mi concentración funciona a las mil maravillas, capaz de meterse en el ordenador y escribir como si no hubiese un mañana. Sin embargo llega un momento en el que mi cerebro empieza a pensar que el objetivo es inalcanzable, que aún quedan muchas cosas que retocar, que escribir y que construír, en ese instante mi mente ruega por la desconexión "sácame de aquí, por favor" "haz otra cosa" y ante mí empiezan a aparecer geniales diversiones muy diferentes a escribir una novela y que acepto con gran gratitud pues así calla mi cerebro.
   Escribiendo esto, de pronto me he dado cuenta que a lo mejor no le doy cuartel a mi pobre sesera, que, tal vez, la exprimo demasiado. Por supuesto que soy capaz de terminar el borrador de mi novela (independientemente del resultado, claro está), pero tampoco es necesario estar todo el día en ello. 
   La mente necesita descansar más allá de cuando dormimos, también cuando estamos despiertos. Por ello debiera dedicarle cierto tiempo a mi novela y después dedicarme al esparcimiento y el relax. No más presión, para que todos (cerebro y yo) estemos contentos y juntos podamos llevar a cabo la realización de lo que nos proponemos cuando iniciamos cualquier actividad.
   El procrastinamiento es necesario, es el bálsamo cerebral. No sientas que estás perdiendo el tiempo cuando en algún momento puntual abandonas tus proyectos (a menos que los abandondes definitivamente ¡no lo hagas!), todos necesitamos descansar. Tampoco lo conviertas en una excusa para no hacer nada, si quieres algo, lucha por ello, lucha maldita sea.
   Y recuerda lo que Rosana decía en su canción "Llegaremos a tiempo":
    "Llegarás cuando vayas más allá del intento"

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