MI LIBRO-MIS LIBROS-MIS HIJOS-MI ÁRBOL

  << Dicen que en la vida tienes que hacer tres cosas antes de morir: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro >> ...


  <<Dicen que en la vida tienes que hacer tres cosas antes de morir: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro>>





   En mi pensamiento no-futuril (expresión de cosecha propia que viene a significar básicamente "no pienso en el futuro porque quién sabe qué demonios pasará), no aparece (de momento) la idea de tener un hijo. Hace años decía que jamás tendría hijos, hoy en día digo que a menos que cambie la situación que tengo no los tendré, y si la cosa mejora quisiera adoptar antes de tener uno propio. 
En cuanto a plantar un árbol es un gesto bien sencillo que se puede hacer con facilidad (otra cosa es tener la paciencia y cuidarlo mientras crece, seguramente moriré sin ver a mi árbol echar hondas raíces, pero es lo de menos). El caso es, se puede hacer, se debe hacer. Lo haré en algún momento.
¡AH! Escribir un libro...eso si es tarea complicada ... 
No recuerdo el momento exacto de mi vida en qué comencé a escribir historias, puede que ya lo hiciera desde bien pequeña y si es así no tengo ni idea, solo sé que me gustaba leer y escribir (caligráficamente hablando) en el colegio. 
Recuerdo sin embargo que ya con ocho, nueve o diez (quizás con más) escribía historias de terror para mi hermana, aunque solo fuesen dos párrafos. Un día escribí la historia más larga de la que fui capaz, se titulaba "Tommy el que nunca duerme" y trataba de un niño que se quedaba en coma por culpa de su amigo y en el coma veía cosas extrañas y seres monstruosos. 
Ahora, al escribir esto me doy cuenta que siempre he tenido una extraña relación con lo paranormal, sobre todo de misterios de la muerte y la vida fantasmal, tal vez ayudada como no, de las lecturas que hacía de mi querido y amado Stephen King.
Un buen día abandoné la historia de Tommy ¿por qué? Aún la tengo por ahí en una libreta abandonada y claro que lo que es la prosa del texto no ganaría ningún certamen serio, pero y ¿la idea? ¿De dónde surgió? ¿Por qué la dejé de lado? ¿Qué ocurrió? No lo sé. 
Pero sé que hoy en día muchos años después de ese primer contacto con la escritura sigo intentando terminar alguna historia de las que tengo empezadas (sin mucho éxito que digamos) 
Se podría decir que mi problema es que un libro supone mucha dedicación y esfuerzo, y constancia, y valor, puede que tenga unas ideas maravillosas y que nazcan al primer contacto de mis dedos sobre el teclado. Sin embargo, el no ver resultados inmediatos de mi creación, el tener que avanzar en la historia pensando que lo ya escrito está mal y como no, mi falta de constancia, hacen que termine dejando todo a medias.
Me fascina empezar nuevos proyectos, poner el cerebro a funcionar a la mínima oportunidad ... 
Aunque quiero centrarme y de una vez poder decir 
¡HE ESCRITO UN LIBRO!

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